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      <title>Filosofía y Religión</title>
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      <description>En algunos momentos de la historia del pensamiento las filosofías y las religiones convergen en un espacio de problematización. Discuten formas de vida, modos de existencia; dirimen cuestiones referidas a la subjetividad, a los caminos de la felicidad, la autonomía del sujeto, a las disciplinas y variadas reglas del ascetismo, a la verdad. Así, los primeros siglos de la era cristiana, la obra de Soeren Kierkegaard, la tolerancia a partir de John Locke y sus implicancias en el actual “Choque de Civilizaciones”.</description>
      <language>es</language>
      <copyright>Copyright 2007</copyright>
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         <title>Programa</title>
         <description>FILOSOFÍA Y RELIGIÓN




Tomás Abraham


Elegiremos algunos momentos históricos de la historia del pensamiento en las que las filosofìas y las religiones convergen en un espacio de problematización. Discuten formas de vida, modos de existencia, dirimen cuestiones referidas a la subjetividad, a los caminos de la felicidad, la autonomía del sujeto, a las disciplinas y variadas reglas del ascetismo, a la verdad.

1-        Los primeros siglos de la era cristiana. La figuras descollantes son Séneca y San Agustín. La confrontación se da entre quienes sostienen que hay un orden cósmico equilibrado y perfecto, que necesita de una mente del mismo tenor, y quienes insisten en una falta constitutiva que requiere de una presencia trascendente para darle forma. La razón y la voluntad tensan a la psique. Para los herederos de la cultura griega, el logos impera sobre las pasiones, y la administración regulada de las representaciones permite el despegue y la distancia que definen a la libertad.

El pensamiento agustiniano condenará por soberbio este esquema racionalista, y mostrará la impotencia de la razón, su inútil vanidad. El deseo, la memoria, y la voluntad, configuran su modelo de pensamiento que privilegia la fuerza de la Fe en Dios como única vía de salir de sí, del engaño y la presunción. 

Las cartas de Séneca, las diatribas de Epicteto, las meditaciones de Marco Aurelio, así como las confesiones y la Ciudad de Dios de San Agustín, son textos clásicos que permiten un análisis de este período. Ha sido Michel Foucault en sus seminarios sobre la confesión cristiana, sobre la obra de Juan Casiano y del tema del paradigma de la “erección” en San Agustín, así como sus textos sobre el uso de los placeres, la hermenéutica del sujeto y la Parrhesia, quien nos orientará en las clases. Del mismo modo que el historiador de Roma Paul Veyne, y Peter Brown para la obra de los primeros cristianos y San Agustín.

    

2-        La obra de Soeren Kierkegaard nos permite pensar la tensión entre filosofìa y religión. Daremos algunos antecedentes. Desde el siglo XVII, la época en que la ciencia galileana pone en crisis al modelo aristotéloco-tomista, la filosofìa modela el pensamiento “ in ausentia” de Dios. Construyen sistemas “ divinos” que no necesitan de un Hacedor. Piensan el sistema del mundo sin recurrir a la creación “ ex nihilo”. El orden inmanente de Spinoza, la monadología de Leibniz, la mathesis universalis de Descartes, no expulsan a Dios, pero no le dan ningún lugar.

Con Kant la metafísica llega a sus límites. La idea regulativa, las ficciones razonables de Mundo-Alma-Dios, hacen de la religión un consuelo de la razón limitada. No podemos saber todo, la totalidad es inconmensurable respecto de las posibilidades cognitivas del hombre, sin embargo, las preguntas de la razón insisten. Es la insistencia de la pregunta la que obliga idear figuras imposibles de conocer pero inevitables de pensar.

Esta revolución kantiana que redefine la función de la metafísica, es digerida por Hegel y devuelta a la circulación en un último intento de fundamentación. El saber absoluto hegeliano, la totalidad de sentido de las huellas dejadas por los hombres en la historia, compone la dialéctica circular de un ser que parte de sí hasta conocerse totalmente. Transparencia total, mediaciones saturadas, completud semántica, configuran el Saber Especulativo que todo lo abarca, lo interpreta y lo instala, en la rueda del Absoluto reconciliado consigo mismo.

Allí, en el momento en que el hegelianismo domina la escena filosófica, Kiekegaard reinvindica los derechos de la subjetividad.  El pensamiento dialéctico- especulativo enlaza a las diferentes formas de la conciencia en la cadena de un saber que las ordena sin que ellas lo sepan. Los individuos, meras corporizaciones de las conciencias, cumpen un destino racional. La única historia es la historia de la Razón. La astucia de la Razón es una figura trágica que finalmente disuelve su aroma antiguo – el de no saber que cumple el proyecto de un Otro – en el Sentido Universal  en el que la conciencia desaperece en la lucidez absoluta. La conciencia se define por la fisura que la constituye. Ser conciencia “de un objeto y ser conciencia de sí misma le impide la unidad. Esta fisura se ensancha por la condición humana, la de la finitud. La muerte, la incomprensión del sentido del acontecer, la inevitabilidad del dolor de vivir, el enigma de la creación,  no se anulan por el decreto hegeliano que en el fin de los tiempos, por el progreso de la razón, por la existencia  de un Estado erigido por el saber universal, todos tenemos nuestro lugar. 

Ése lugar no existe. la orfandad del sujeto no se sutura. No hay sentido. El mundo es absurdo. El conocimiento total es una vana ilusión. El sentido no lo da un saber total sino una decisión, un acto que no tiene garantías. Lo que importa no es la contemplación de todas las figuras de la historia para gozar la armonía de un supuesto sentido de la historia, sino qué hacer, cómo vivir, para qué vivir, en qué creer. 

Kierkegaard ha sido el inspirador de la filosofìa de la existencia, la de Heidegger, pasando por Marcel y  Levinas, a Sartre y  Camus. El hombre decide el sentido de su vida, y si quiere vivir. Para el filósofo danés, el saber no sirve, sí la Fe, pero ésta no es la que deriva de la teología, ni la canónica de las Iglesias, sino la que resulta de un salto, de una apuesta en la que decide el sello de su subjetividad.

Se cree porque no se sabe. No es comprensible la aparición de Jesús en la tierra, es imposible inteligir porqué el Omnisapiente decide adoptar la forma de Hombre y sufrir el dolor de la carne.  Nuestra Fe se apoya en un absurdo, sinó no sería fe, tan solo el reaseguro de una presencia y el beneficio de un cálculo. El Caballero de la Fe, tiene su ejemplo en Abraham, quien decide sacrificar a su hijo para mostrar que su amor por el Señor le vale renunciar a lo más querido de su vida.

Kierkegaard será nuestro guía por una filosofía moral que ha sido nuclear en nuestra contemporaneidad





Dante Palma


Uno de los encuentros estará abocado a analizar un concepto central de la compleja relación entre filosofía y religión: la tolerancia. De origen moderno, este concepto es la consecuencia del contexto particular de las guerras religiosas y tiene en John Locke a uno de sus más ilustres propulsores. Esta mención no resulta casual en la medida en que este pensador es también conocido como uno de los padres del liberalismo. En este sentido, debemos mencionar que la tolerancia estuvo ligada, al menos en sus orígenes al surgimiento de un pensamiento liberal que ponía el acento en la libertad de conciencia. Sin embargo, la idea de tolerancia se ha ido ampliando de manera tal que ha sobrepasado la esfera de relación religión-política. De aquí que una sociedad democrática deba ser tolerante no sólo con aquellos que profesan otro culto religioso sino también con grupos o sujetos minoritarios en lo que respecta a su etnia, su orientación sexual, su elección de la vida digna de ser vivida, etc. En este sentido, este encuentro intentará realizar una breve historia de la tolerancia para luego desbrozar críticamente el camino hacia la elucidación de los diferentes argumentos que sostienen esta idea.

Por otra parte, un par de encuentros se dedicarán a analizar a una de las teorías que, probablemente junto con la de Copérnico, ha causado la revolución más grande en la autocomprensión del género humano: la teoría de la evolución de Charles Darwin.

Particularmente interesa indagar uno de los tópicos que han ocupado a pensadores y científicos en los últimos 150 años: ¿es compatible la teoría de la evolución con el pensamiento religioso? En este sentido, se desarrollarán, por un lado, aspectos de la biografía personal de Darwin y su relación con la religión como así también, por otro lado, se expondrán los principios generales de su teoría para ver en qué sentido se puede afirmar que ésta es o no compatible con la teología.

Por otra parte, se indagará en el modo en que la teoría darwiniana ha penetrado en el ámbito de la cultura particularmente en la escuela. En este sentido, resulta interesante retomar el debate que se está dando en Estados Unidos acerca de la enseñanza de una nueva forma de antievolucionismo creacionista: la teoría del Diseño Inteligente. Un análisis comparativo y pormenorizado de esta teoría con el antiguo creacionismo y el evolucionismo darwiniano podrá, seguramente, iluminar en parte el camino de esta discusión.  

Por último, ocuparemos una de las charlas a pensar el vínculo entre la religión, la filosofía y la política en la actualidad. En este línea tematizaremos los principales argumentos de uno de los asesores de G. W. Bush en lo que a política exterior se refiere: S. P. Huntington. Este filósofo ha saltado a la notoriedad por afirmar que existe entre el mundo Musulmán y Occidente un “Choque de civilizaciones”. Esto nos llevará a repensar si la democracia puede y debe extenderse a todo el mundo y si los derechos humanos más que universales son, como dicen muchos críticos, sólo la manifestación de los valores de una comunidad (occidental) que intenta imponerse al resto del planeta. 




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         <pubDate>Fri, 23 Mar 2007 19:12:55 -0300</pubDate>
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         <title>Detalles de la cátedra</title>
         <description><![CDATA[En algunos momentos de la historia del pensamiento las filosofías y las religiones convergen en un espacio de problematización. Discuten formas de vida, modos de existencia; dirimen cuestiones referidas a la subjetividad, a los caminos de la felicidad, la autonomía del sujeto, a las disciplinas y variadas reglas del ascetismo, a la verdad. Así, los primeros siglos de la era cristiana, la obra de Soeren Kierkegaard, la tolerancia a partir de John Locke y sus implicancias en el actual “Choque de Civilizaciones”.

<u>Profesor Titular:</u> <strong>Tomás Abraham</strong>

Filósofo. Estudió en Francia con Focault, Althusser, y Canguilhem. Fundador y director del CAF. Fue director de la revista La Caja. Autor de Pensadores Bajos y Tensiones filosóficas entre otros numerosos títulos, colaborador en varios diari0os y revistas.
Profesor Adjunto: Dante Palma
Profesor de filosofía de la UBA y doctorando en Ciencia Política en la Universidad de San Martin. Actualmente se desempeña como docente e investigador de la UBA y en la Universidad de San Martin. Ha publicado el libro Relativismo en inconmensurabilidad.]]></description>
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         <pubDate>Fri, 16 Mar 2007 12:25:26 -0300</pubDate>
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